Fui víctima de un deepfake: ¿qué debo hacer?
La proliferación de contenidos falsos creados mediante inteligencia artificial generativa, conocidos como deepfakes, ha impulsado la atención de legisladores y políticos tanto en Estados Unidos como en el ámbito internacional. Mientras que algunos de estos materiales se emplean como bromas, muchos otros tienen fines maliciosos, siendo utilizados por estafadores, extorsionadores y acosadores para hostigar a personas, incluidos los menores de edad. Debido a esto, se han aprobado normativas y se presiona a las plataformas tecnológicas para controlar este tipo de publicaciones, aunque la legalidad de los deepfakes depende de las circunstancias, como su finalidad o si corresponden a imágenes íntimas no consensuadas y a menores.
Ante una situación donde se ha creado un deepfake que no constituye una imagen íntima no consensuada, es fundamental preservar las pruebas realizando capturas de pantalla, guardando la dirección web, anotando la fecha y hora, y registrando el usuario del autor, evitando interactuar con la persona que difundió el material. Para denunciar el contenido en plataformas como Google, Facebook, Instagram, TikTok, YouTube o X, se debe señalar la infracción subyacente y especificar por qué el archivo resulta engañoso o perjudicial, además de acudir a la policía si se percibe un riesgo para la integridad física.
En los casos de desnudos generados por inteligencia artificial, la respuesta debe ser inmediata mediante recursos especializados que generan una huella digital para que las plataformas asociadas detecten y eliminen las coincidencias, existiendo además herramientas específicas si la víctima es menor de edad. Si un sitio web se niega a retirar el material, se aconseja contactar al editor o responsable legal del portal solicitando su supresión amparándose en la legislación local o en normativas de protección de datos aplicables, manteniendo la persistencia y acudiendo de manera simultánea a los motores de búsqueda, redes sociales y organismos reguladores.