Las campañas de ClickFix se aprovechan de servicios legítimos para obtener acceso persistente
Dos campañas de ciberataques recientes evidencian cómo los delincuentes continúan perfeccionando las tácticas de ingeniería social conocidas como ClickFix y ClearFake. Estas operaciones logran que las propias víctimas ejecuten acciones cotidianas aparentemente inofensivas que comprometen sus equipos. Al abusar de servicios legítimos y plataformas de confianza, los atacantes logran camuflar sus actividades maliciosas para que parezcan tráfico normal de los usuarios o aplicaciones.
La primera campaña detectada se centra en el robo de criptomonedas y busca comprometer directamente las sesiones de los navegadores web de los usuarios. Los atacantes logran convencer a las personas para que introduzcan códigos maliciosos mediante extensiones de navegador y servicios legítimos compartidos, lo que les permite mantener un acceso persistente en los sistemas afectados.
Una segunda ofensiva dirigida contra un organismo gubernamental utiliza una falsa verificación de CAPTCHA para engañar al usuario y hacerle ejecutar un comando en su sistema operativo. Esta acción descarga una biblioteca maliciosa encargada de robar credenciales y datos financieros, además de instalar herramientas no autorizadas que otorgan el control remoto del equipo a los atacantes.
Estas técnicas demuestran que los ciberdelincuentes buscan tanto el beneficio económico como la persistencia a largo plazo dentro de las redes corporativas. Para contrarrestar estas amenazas, los expertos recomiendan gestionar los navegadores de manera estricta como si fueran entornos controlados de ejecución, limitar el uso de extensiones según el rol y educar al personal sobre los peligros de copiar y pegar códigos desconocidos en barras de direcciones o terminales.