Un ataque de IA basado en la identidad amenaza la seguridad de los datos empresariales
Investigadores de seguridad han descubierto un nuevo vector de ataque dirigido a la inteligencia artificial empresarial, al que han denominado «secuestro de identidad de flujo de trabajo». Este problema surge debido a una falla en el diseño de la autorización dentro de los conductos de IA modernos, lo que permite eludir los controles de seguridad habituales mediante el envío de solicitudes comunes a través de puntos de entrada públicos y sin autenticación, como formularios web, bandejas de soporte o documentos compartidos.
El fallo fundamental se origina porque estos sistemas separan la identidad del usuario que inicia la acción de los permisos utilizados para llevarla a cabo. Como resultado, las operaciones se ejecutan utilizando cuentas de servicio con altos privilegios o claves de API de desarrolladores en lugar de aplicar los permisos correspondientes al usuario externo, lo que transforma al flujo de trabajo en un intermediario no autenticado que facilita la exfiltración silenciosa de datos sin necesidad de manipular o engañar al modelo de lenguaje.
Para hacer frente a esta amenaza, los expertos recomiendan trasladar las medidas de seguridad desde la capa del modelo hacia las capas de aplicación e infraestructura. Entre las soluciones propuestas se encuentran el uso de la delegación de tokens contextuales y con límite de tiempo vinculados al solicitante autenticado, el establecimiento de controles de autorización contextual para tratar las salidas del modelo como entradas no confiables, la separación asimétrica de las respuestas y la implementación de mecanismos de engaño basados en activos trampa.