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Vulnerabilidad

Microsoft corrige un número récord de 974 vulnerabilidades, entre las que se incluyen dos vulnerabilidades «zero-day» de Windows que ya habían sido explotadas

Fuente: The Hacker News Publicado: 09/09/2026 · 04:41 UTC
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Vulnerabilidad Microsoft corrige un número récord de 974 vulnerabilidades, entre las que se incluyen dos vulnerabilidades «zero-day» de Windows que ya habían sido explotadas
Imagen: The Hacker News

Mi­cro­soft ha es­ta­ble­ci­do un nuevo ré­cord en su jor­na­da de ac­tua­li­za­cio­nes al co­rre­gir una enor­me can­ti­dad de vul­ne­ra­bi­li­da­des en toda su gama de pro­duc­tos, in­clu­yen­do un par de fa­llos que ya han sido apro­ve­cha­dos ac­ti­va­men­te en ata­ques reales. Entre los pro­ble­mas so­lu­cio­na­dos se en­cuen­tran miles de fa­llas dis­tri­bui­das en di­ver­sos pro­gra­mas y he­rra­mien­tas de de­sa­rro­llo, des­ta­can­do que una buena parte de ellas fue ca­ta­lo­ga­da con un nivel de gra­ve­dad crí­ti­co y que la gran ma­yo­ría per­te­ne­ce a tipos muy con­cre­tos como la eje­cu­ción re­mo­ta de có­di­go, la ele­va­ción de pri­vi­le­gios y la di­vul­ga­ción de in­for­ma­ción.

Los dos fa­llos que ex­pe­ri­men­ta­ron ex­plo­ta­ción ac­ti­va co­rres­pon­den a vul­ne­ra­bi­li­da­des que per­mi­ten a un ata­can­te con au­to­ri­za­ción ele­var sus pri­vi­le­gios de ma­ne­ra local para con­se­guir pri­vi­le­gios de nivel de sis­te­ma. Una de estas fa­llas se lo­ca­li­za en un com­po­nen­te de lla­ma­da a pro­ce­di­mien­to local avan­za­do de Win­dows y la otra afec­ta a la pila de ac­tua­li­za­ción del sis­te­ma ope­ra­ti­vo. De­bi­do a la na­tu­ra­le­za de estas ame­na­zas, las agen­cias gu­ber­na­men­ta­les co­rres­pon­dien­tes han exi­gi­do a las en­ti­da­des en­car­ga­das la im­ple­men­ta­ción prio­ri­ta­ria de los par­ches co­rres­pon­dien­tes.

Ade­más de los pro­ble­mas an­te­rio­res, la em­pre­sa so­lu­cio­nó otros erro­res de gran re­le­van­cia con pun­tua­cio­nes de gra­ve­dad ele­va­das en ser­vi­cios como el ser­vi­dor de bases de datos, he­rra­mien­tas de au­ten­ti­ca­ción, soft­wa­re de ofi­ci­na, ser­vi­do­res de nom­bres de do­mi­nio y es­cri­to­rios re­mo­tos. Di­ver­sos ex­per­tos en el sec­tor de la ci­ber­se­gu­ri­dad se­ña­la­ron que la mag­ni­tud de estas ac­tua­li­za­cio­nes re­fle­ja tanto el im­pac­to de las nue­vas tec­no­lo­gías en el des­cu­bri­mien­to de fa­llos como la ne­ce­si­dad de que las or­ga­ni­za­cio­nes sepan prio­ri­zar qué ele­men­tos re­quie­ren aten­ción in­me­dia­ta fren­te a aque­llos que pue­den se­guir su ciclo ha­bi­tual.