El ataque «BragJack» puede volver la IA agentiva de un navegador en su contra
Un nuevo tipo de ataque de prueba de concepto llamado BragJack afecta a cinco entornos de navegadores con inteligencia artificial, permitiendo robar datos confidenciales, ejecutar acciones maliciosas y exfiltrar información. La investigación fue realizada por un experto en vulnerabilidades de software y navegadores, quien identificó que el problema no dependía de la inyección de prompts ni de evadir las defensas de la IA, sino de un defecto de diseño arquitectónico compartido donde los navegadores interactúan con las extensiones, permitiendo a los atacantes secuestrar el canal de comunicación.
Las compañías afectadas reconocieron las vulnerabilidades y otorgaron pagos por el descubrimiento a la firma de seguridad, emitiendo identificadores CVE en los casos de Google y Microsoft, y solucionando los problemas posteriormente. Aunque cada navegador presentaba una vulnerabilidad distinta, la falla común consistía en permitir que una extensión del navegador cruzara la frontera que debía separarla del agente de IA altamente privilegiado, exponiendo a los usuarios que tuvieran al menos una extensión instalada.
En el caso específico de Google Chrome con Gemini, los investigadores aprovecharon que las extensiones podían modificar las solicitudes de red para cargar código JavaScript propio y controlar el cuerpo del asistente, logrando tomar capturas de pantalla, acceder a archivos locales y activar la cámara y el micrófono sin la intervención del usuario. En Microsoft Edge con Copilot, la técnica requirió combinar dos debilidades, superando una página de marketing con privilegios especiales mediante una condición de carrera para lograr que el agente aceptara e implementara instrucciones maliciosas.
Resumen generado con IA (Gemini) a partir del artículo original. No es una cita textual — consultá la fuente para el texto exacto.