Los ciberataques contra dos petroleros llevan a la Guardia Costera y al FBI a abordar los buques
Dos petroleros con destino a Texas fueron abordados por agentes del FBI y de la Guardia Costera estadounidense el mes pasado, tras sufrir incidentes cibernéticos durante su travesía hacia Estados Unidos. Uno de los barcos afectados fue el VL Prosperity, un petrolero con bandera liberíabe que zarpó de Egipto y cuyo paso por el Estrecho de Gibraltar coincidió presuntamente con una intrusión que afectó la sala de máquinas, sistemas de navegación, de carga y las comunicaciones. Un segundo buque también fue abordado posteriormente tras su llegada al Golfo de México.
Tras revisar los sistemas informáticos de la embarcación, los investigadores hallaron pruebas de un actor cibernético malicioso, aunque determinaron que el barco era seguro para operar. La comandancia cibernética de la Guardia Costera indicó que estas acciones forman parte de numerosos abordajes similares realizados en el último año. Los expertos señalan que el riesgo más realista de estos ataques es la degradación de sistemas individuales que dificulten la navegación segura, mientras las autoridades investigan si ambos casos guardan relación y quién es el responsable.
Este tipo de amenazas pone de relieve la vulnerabilidad del sector marítimo frente a los ciberataques, debido al uso de sistemas operativos antiguos, redes de comunicación satelital y dispositivos conectados. Los especialistas advierten que los agresores pueden aprovechar diversos puntos de acceso para comprometer funciones críticas de las naves, lo que podría generar pérdidas multimillonarias y graves problemas de abastecimiento a nivel global, considerando el alto porcentaje de mercancías mundiales que se transportan por vía marítima.