Varios países toman medidas respecto a los trabajadores de TI norcoreanos tras el informe de la ONU
Varios países han adoptado medidas legales contra ciudadanos norcoreanos y colaboradores locales, a raíz de una investigación de la Organización de las Naciones Unidas sobre el programa de trabajadores informáticos de Pyongyang. El Equipo de Monitoreo de Sanciones Multilaterales difundió un nuevo documento que amplía un estudio previo de la ONU, el cual detalla cómo operaban estas personas al apropiarse de identidades para obtener empleos tecnológicos bien remunerados y vivir de manera irregular en territorio chino y otras naciones.
Como respuesta a los señalamientos de la investigación, gobiernos como los de Argentina, Pakistán, Vietnam y Laos implementaron diversas acciones. En territorio argentino se abrió una causa contra una mujer señalada por blanquear dinero de estos operadores mediante cuentas de pago, además de congelarle activos. Por su parte, autoridades paquistaníes iniciaron procesos legales y pesquisas contra personas acusadas de falsificar documentos de identidad y facilitar las actividades tecnológicas de los norcoreanos, mientras que en Vietnam y Laos se registraron sanciones de Estados Unidos a compañías y funcionarios que colaboraron abriendo cuentas bancarias y lavando ingresos.
El informe también detalla complicaciones recientes para estos trabajadores dentro de China, donde enfrentan una mayor vigilancia e incluso detenciones por sospechas de espionaje o robo de secretos militares, lo cual ha dificultado el ingreso de nuevos grupos de informáticos. A raíz de estas restricciones y de un escrutinio similar en Laos —que obligó a trasladar personal a otra ciudad—, Corea del Norte ha buscado alternativas como alquilar inmuebles en ciudades fronterizas propias para aprovechar internet extranjero, intentar disfrazar a sus empleados como personal comercial o de la industria textil, y mantener redes de apoyo gubernamental y local para canalizar los fondos hacia su capital.