Unos investigadores utilizan la inteligencia artificial para detectar un fallo generalizado en un decodificador de software
Un grupo de investigadores utilizó herramientas de inteligencia artificial para descubrir una falla grave en una popular herramienta de decodificación de software, la cual podría exponer a diversas plataformas de internet, servicios corporativos y marcos web a robos de datos y accesos remotos. El fallo, bautizado como HEIF Heist, permite provocar errores de corrupción de memoria mediante el procesamiento de ciertos archivos de imagen manipulados. Esto posibilita que un atacante extraiga información confidencial o logre la ejecución remota de código en múltiples servicios tecnológicos.
El problema afecta la forma en que los analizadores de código de ciertos decodificadores de software gestionan específicos archivos de imagen. Al cargar imágenes alteradas con código malicioso, es posible burlar la mayoría de las defensas de las aplicaciones. Aunque la versión más reciente ya cuenta con un parche, cualquier implementación que no posea las actualizaciones de seguridad más recientes continúa expuesta. Como parte de sus pruebas, los expertos demostraron cómo la combinación de vulnerabilidades permitía comprometer cuentas de empleados de OpenAI y alcanzar repositorios internos.
Los autores del descubrimiento señalaron que el proceso de explotación no resulta sencillo ni inmediato, ya que demanda identificar la versión de destino y personalizar las cargas útiles mediante miles de intentos de carga de imágenes en algunos casos. No obstante, el empleo de agentes de inteligencia artificial redujo de manera notable el tiempo necesario para desarrollar el ataque y concretar la ejecución remota de código.