El regulador de datos de la UE impone a Google una multa de más de 460 millones de dólares por infracciones relacionadas con los datos de localización
La Comisión de Protección de Datos de Irlanda ha decidido sancionar a Google con una multa superior a los cuatrocientos millones de euros, equivalente a más de cuatrocientos sesenta millones de dólares, debido a irregularidades relacionadas con el tratamiento de información sobre la ubicación de los usuarios. Adicionalmente, el organismo regulador ha exigido a la empresa tecnológica que modifique sus operaciones de procesamiento de datos en un plazo máximo de seis meses.
El proceso de investigación comenzó tras una solicitud presentada por diversas organizaciones europeas de defensa de los consumidores, quienes señalaron que las acciones de la compañía infringían la normativa de protección de datos de la región. Las indagaciones se centraron en examinar la legalidad, equidad, transparencia y rendición de cuentas en el manejo de registros de ubicación vinculados a tres herramientas y funciones específicas de la plataforma.
Las autoridades regulatorias enfatizaron la naturaleza delicada de esta clase de información privada, advirtiendo que su almacenamiento prolongado y la falta de transparencia impidieron que los usuarios comprendieran cómo se utilizaba su rastro digital para inferir intereses personales o mostrarles publicidad, provocando una pérdida de control sobre sus datos personales. Se trata de la primera ocasión en que la autoridad irlandesa sanciona directamente a Google, mientras que un portavoz de la empresa no respondió a las solicitudes de comentarios sobre el asunto.