Cómo crear un marco SASE para la ciberseguridad moderna
La adopción de Secure Access Service Edge (SASE) ayuda a gestionar los retos de seguridad en entornos que combinan sistemas locales, en la nube y perimetrales. Este proceso exige replantear la gobernanza, actualizar las políticas, capacitar internamente al personal y establecer nuevas alianzas externas, manteniendo al mismo tiempo los sistemas antiguos y los nuevos en funcionamiento de manera simultánea.
El camino se divide en varias etapas esenciales que comienzan con una auditoría integral de la infraestructura para identificar elementos ocultos o redundantes, seguida de un despliegue piloto en entornos controlados dirigidos a segmentos específicos para minimizar riesgos. Posteriormente, se realiza una migración gradual por grupos de trabajo, lo que permite acumular experiencia operativa y mantener la coexistencia temporal con la infraestructura heredada antes de avanzar hacia fases más complejas.
Otras fases fundamentales implican el rediseño de las políticas de seguridad para basarlas en principios de menor privilegio e identidad en lugar de la ubicación de red, así como la superación de brechas de habilidades mediante capacitación técnica especializada. Finalmente, el proceso concluye con una optimización continua que incluye revisiones periódicas y monitoreo de rendimiento, reconociendo que esta transformación exige un compromiso a largo plazo por parte del liderazgo tecnológico.