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Ciberseguridad

La empresa dedicada al pirateo de teléfonos que se adjudicó contratos con agencias de seguridad estadounidenses ocultó que era de propiedad rusa, según alega el Departamento de Justicia

Fuente: CyberScoop Publicado: 24/09/2026 · 17:07 UTC
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Ciberseguridad La empresa dedicada al pirateo de teléfonos que se adjudicó contratos con agencias de seguridad estadounidenses ocultó que era de propiedad rusa, según alega el Departamento de Justicia
Imagen: CyberScoop

El De­par­ta­men­to de Jus­ti­cia de Es­ta­dos Uni­dos anun­ció la de­ten­ción de dos di­rec­ti­vos de una em­pre­sa de pi­ra­te­ría te­le­fó­ni­ca de pro­pie­dad rusa. Las au­to­ri­da­des arres­ta­ron al di­rec­tor eje­cu­ti­vo de la fi­lial es­ta­dou­ni­den­se en su lugar de re­si­den­cia y a uno de los in­di­vi­duos que con­tro­la­ban la com­pa­ñía en Lon­dres, ciu­dad desde la cual se so­li­ci­ta­rá su ex­tra­di­ción para en­fren­tar acu­sa­cio­nes re­la­cio­na­das con cons­pi­ra­ción para co­me­ter frau­de elec­tró­ni­co.

La firma ocul­tó su ver­da­de­ra pro­pie­dad ex­tran­je­ra para con­se­guir con­tra­tos mi­llo­na­rios con di­ver­sas agen­cias gu­ber­na­men­ta­les y de de­fen­sa es­ta­dou­ni­den­ses. Aun­que se pre­sen­ta­ba pú­bli­ca­men­te como una em­pre­sa di­ri­gi­da lo­cal­men­te y con­tro­la­da por su di­rec­tor eje­cu­ti­vo en Vir­gi­nia, en reali­dad las de­ci­sio­nes im­por­tan­tes eran to­ma­das por ac­cio­nis­tas rusos, una es­truc­tu­ra que se in­ten­tó ca­mu­flar tras la am­plia­ción de las san­cio­nes con­tra Rusia a raíz del con­flic­to en Ucra­nia.

A pesar de estas res­tric­cio­nes, la com­pa­ñía logró ad­ju­di­car­se con­tra­tos por una suma sig­ni­fi­ca­ti­va con el Ser­vi­cio Se­cre­to y otras de­pen­den­cias fe­de­ra­les. La acu­sa­ción ju­di­cial se­ña­la que las au­to­ri­da­des es­ta­dou­ni­den­ses no ha­brían otor­ga­do ni re­no­va­do di­chos acuer­dos de soft­wa­re fo­ren­se si hu­bie­sen te­ni­do co­no­ci­mien­to de que la en­ti­dad era de ori­gen ruso, aun­que se acla­ró que el pro­gra­ma in­for­má­ti­co no con­te­nía có­di­go ma­li­cio­so ni se em­pleó para ac­ce­sos no au­to­ri­za­dos.