Las empresas quieren que las operaciones de TI sean autónomas, pero se muestran reacias a dejar que la IA actúe por su cuenta
Una gran mayoría de las empresas tiene la intención de avanzar hacia operaciones de tecnología automatizadas utilizando inteligencia artificial capaz de ejecutar tareas complejas en los próximos dos años. Sin embargo, una cifra significativa de estas organizaciones muestra recelo a la hora de permitir que los sistemas de inteligencia artificial tomen decisiones operativas de forma completamente independiente sin contar previamente con la autorización humana.
La gran mayoría de las entidades prefiere mantener a una persona en el paso de aprobación para supervisar las acciones y flujos de trabajo propuestos por la tecnología. No obstante, se observan diferencias de criterio entre los directivos y los especialistas técnicos sobre la preparación de las infraestructuras, la calidad de los datos y el nivel de supervisión necesario, además de existir problemas relacionados con la visibilidad fragmentada de las redes y la proliferación de herramientas tecnológicas.
A pesar de estas limitaciones y de que más de la mitad de las organizaciones reconoce una falta de supervisión adecuada sobre el rendimiento y la fiabilidad de los agentes de inteligencia artificial, casi la totalidad de los encuestados prevé que estas herramientas transformarán el trabajo de los equipos de asistencia técnica y de primera línea en el plazo de dos años.