OpenAI afirma haber frustrado operaciones de influencia rusas e iraníes que utilizaban ChatGPT
OpenAI informó que bloqueó cuentas vinculadas a redes de influencia de origen ruso e iraní que emplearon ChatGPT para difundir propaganda política. Estas operaciones combinaron tecnologías de inteligencia artificial con métodos tradicionales a través de redes sociales, medios de comunicación y una supuesta organización investigativa.
La campaña rusa operó en América Latina mediante una entidad falsa denominada Centro de Investigación Social, la cual aparentaba ser una plataforma sobre la diáspora india y las relaciones regionales, pero era controlada mediante una identidad fabricada. Dicha red reclutó a personas locales de buena fe para realizar tareas de investigación y utilizó ChatGPT para redactar guiones de audio y documentos falsos filtrados, con el propósito principal de perjudicar la imagen de Ucrania e incidir en la política interna de países como Argentina y Bolivia. Los responsables de esta actividad se comunicaban en ruso y accedieron a los servicios mediante redes virtuales privadas o VPN, vinculándose la evidencia con una organización relacionada con antecedentes de entidades rusas previas.
Por otra parte, la red iraní utilizó identidades falsas de periodistas para ofrecer artículos sobre el conflicto entre Estados Unidos e Irán a diversos medios digitales, logrando la publicación de un centenar de textos en aproximadamente una docena de portales enfocados en geopolítica y asuntos internacionales. Esta operación recurrió a ChatGPT para optimizar escritos largos, redactar propuestas para editores, elaborar informes internos y crear comentarios en inglés y persa para las redes sociales. Las cuentas implicadas también se conectaron mediante VPN y operaban primordialmente con instrucciones en idioma persa.