La IA se está volviendo realmente buena a la hora de poner en aprietos a los ciberdelincuentes
La inteligencia artificial se está utilizando como herramienta de defensa contra la ciberdelincuencia y las estafas digitales, ante las limitaciones de los gobiernos para frenar estos delitos a nivel global. Diversas iniciativas buscan automatizar la respuesta a los estafadores para consumir sus recursos y distraerlos de sus posibles objetivos reales.
Una de estas iniciativas es desarrollada por una empresa australiana que implementa sistemas con robots virtuales diseñados para atender llamadas, responder mensajes de texto y participar en chats de estafadores. Estos bots simulan diferentes personalidades para mantener la conversación el mayor tiempo posible sin caer en el engaño, lo que permite recopilar información en tiempo real sobre los defraudadores, como enlaces, cuentas bancarias y datos de transferencia.
Asimismo, los investigadores han comenzado a incorporar modelos de lenguaje de gran tamaño en sistemas de señuelo, conocidos como "honeypots", para atraer y engañar a atacantes informáticos. Las pruebas han demostrado que estas tecnologías impulsadas por inteligencia artificial logran retener a los atacantes durante periodos mucho más prolongados y reducen la probabilidad de que sospechen o detecten la trampa, lo que representa una ventaja para los defensores en la interrupción de actividades maliciosas.