Los supermercados de la UE pagan un alto precio por no actualizar el firmware de sus frigoríficos
Cientos de tiendas en Francia sufrieron ataques cibernéticos dirigidos a sus sistemas de refrigeración comercial durante una noche. Los piratas informáticos lograron manipular los aparatos de frío, incluyendo congeladores y cuartos de almacenamiento, convirtiéndolos en unidades de calor que alcanzaron altas temperaturas. Esto provocó la pérdida total de los alimentos almacenados y, según informes, generó pequeños incendios, mientras que los atacantes prolongaron los ciclos de descongelación para simular tareas de mantenimiento y evitar ser descubiertos.
El impacto de estos incidentes alcanzó a más de 400 establecimientos comerciales en Francia, registrándose también afectaciones en países como España, Portugal, Polonia, Alemania y Bélgica. Los daños económicos combinados en pocos establecimientos ya representaban pérdidas considerables, lo que anticipa un perjuicio financiero multimillonario para el total de las tiendas perjudicadas. Estos comercios habían contratado a terceros para gestionar el firmware obsoleto de sus sistemas operativos tecnológicos y, de acuerdo con los expertos, los ataques se habrían podido evitar con prácticas básicas de ciberseguridad.
Los incidentes están vinculados a vulnerabilidades previamente divulgadas en plataformas de control de refrigeración de fabricantes como Danfoss y en equipos de las marcas Dixell y Copeland. Aunque los proveedores contaban con parches o habían advertido sobre la necesidad de actualizar el firmware y migrar equipos antiguos que ya cumplieron su ciclo de vida, la responsabilidad de aplicar las actualizaciones recaía en los clientes y proveedores de servicios externos que operaban sin la debida supervisión ni gobernanza sobre sus conexiones.
El artículo original no aporta más detalle sobre la identidad o los motivos específicos de los actores de amenazas responsables de estos ataques.