Un grupo de presuntos piratas informáticos vinculados a Kazajistán ataca a gobiernos de los antiguos Estados soviéticos
Un grupo de piratas informáticos con posibles vínculos con Kazajistán ha llevado a cabo campañas de ciberespionaje contra instituciones gubernamentales en diversos países de Asia Central y otras naciones que formaban parte de la Unión Soviética. Estas operaciones han puesto en la mira a agencias estatales de nueve territorios, abarcando áreas de relaciones exteriores, desarrollo económico, agricultura y gestión ambiental, además de buscar datos sobre recursos energéticos e hídricos de la región.
Las investigaciones señalan que la posible conexión kazaja se deduce a partir de indicios locales como la presencia de textos en ruso dentro de los programas maliciosos, pruebas de que el software fue probado en dicho territorio y patrones de actividad acordes con su huso horario. Asimismo, las acciones de estos atacantes coinciden con campañas previas asociadas a YoroTrooper, un actor de amenazas surgido años atrás que también ha enfocado sus ataques en administraciones centroasiáticas y de los alrededores.
Para infiltrarse en las entidades, los agresores suelen utilizar correos electrónicos de tipo phishing que incluyen archivos adjuntos maliciosos y que en ocasiones se envían desde cuentas oficiales previamente vulneradas. Además, los operadores emplean plataformas de desarrollo de software para almacenar scripts maliciosos con el fin de ocultar su actividad, y se ha registrado el uso de una vulnerabilidad específica en un programa de compresión de archivos para desplegar programas dañinos.