Agentes de policía del área de Chicago ayudaron a la HSI a espiar a activistas de Minnesota contrarios al ICE
Elementos policiales del área de Chicago colaboraron con una investigación encubierta del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), específicamente a través de su división de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). Esta cooperación formó parte de una indagatoria federal por conspiración contra activistas de Minneapolis que se oponían a operativos migratorios. Un informe oficial detalla el uso de vigilancia electrónica y presencial por parte de un grupo de trabajo conjunto compuesto por agentes federales y policías locales en una charla pública.
La operación de vigilancia incluyó el uso de agentes encubiertos, grabaciones de audio, cámaras de seguridad de la red de la ciudad y el registro de matrículas vehiculares para identificar a los asistentes y vincularlos con protestas contra el ICE. Aunque las normativas estatales prohíben a las policías locales participar en labores migratorias, las autoridades defendieron su intervención argumentando que se trató de una indagatoria de carácter penal y no de control migratorio.
Durante el operativo en una galería del sur de Chicago, los agentes infiltrados transmitieron audio en vivo del evento y recopilaron información que posteriormente fue integrada en acusaciones federales contra los activistas. Diversas organizaciones defensoras de derechos civiles han manifestado preocupación por estas acciones, señalando que la infiltración y vigilancia de reuniones pacíficas protegidas constitucionalmente representan un motivo de alarma y exigen explicaciones a las corporaciones policiales involucradas.