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Ciberseguridad

Un nigeriano, condenado a ocho años de prisión por una prolongada trama de piratería informática y fraude fiscal en el ámbito empresarial

Fuente: CyberScoop Publicado: 20/10/2026 · 19:33 UTC
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Ciberseguridad Un nigeriano, condenado a ocho años de prisión por una prolongada trama de piratería informática y fraude fiscal en el ámbito empresarial
Imagen: CyberScoop

Un ciu­da­dano ni­ge­riano de cua­ren­ta años re­ci­bió una con­de­na de ocho años de pri­sión por li­de­rar una red de pi­ra­te­ría in­for­má­ti­ca, frau­de fis­cal y es­ta­fas de in­ver­sión que se pro­lon­gó du­ran­te va­rios años. Las ac­ti­vi­da­des ilí­ci­tas del sen­ten­cia­do in­clu­ye­ron la in­fil­tra­ción en agen­cias de pre­pa­ra­ción de im­pues­tos en Es­ta­dos Uni­dos, la pre­sen­ta­ción de de­cla­ra­cio­nes de im­pues­tos fal­sas uti­li­zan­do iden­ti­da­des ro­ba­das y el en­ga­ño a los afec­ta­dos para que in­vir­tie­ran en pro­yec­tos in­exis­ten­tes.

El pro­ce­so ju­di­cial avan­zó tras la de­cla­ra­ción de cul­pa­bi­li­dad del acu­sa­do por los de­li­tos de cons­pi­ra­ción para co­me­ter in­tru­sio­nes in­for­má­ti­cas y frau­de elec­tró­ni­co, car­gos por los cua­les fue de­te­ni­do en te­rri­to­rio fran­cés y pos­te­rior­men­te ex­tra­di­ta­do a suelo es­ta­dou­ni­den­se. Las au­to­ri­da­des des­ta­ca­ron que, a pesar de creer que ope­ra­ba con im­pu­ni­dad desde el ex­tran­je­ro, el res­pon­sa­ble fue lle­va­do ante la jus­ti­cia para res­pon­der por los daños ge­ne­ra­li­za­dos que causó a los afec­ta­dos y al pú­bli­co.

Como parte de la sen­ten­cia, un juez fe­de­ral or­de­nó el pago de in­dem­ni­za­cio­nes eco­nó­mi­cas mi­llo­na­rias a las nu­me­ro­sas víc­ti­mas, ade­más de la con­fis­ca­ción de fon­dos re­la­cio­na­dos con la ac­ti­vi­dad de­lic­ti­va. Los fis­ca­les de­ta­lla­ron que los im­pli­ca­dos lo­gra­ron apro­piar­se de sumas mi­llo­na­rias a tra­vés de es­que­mas de in­ver­sión fal­sos, de­cla­ra­cio­nes frau­du­len­tas ante au­to­ri­da­des fis­ca­les y pro­gra­mas de ayuda eco­nó­mi­ca gu­ber­na­men­tal para pe­que­ños ne­go­cios, com­pro­me­tien­do ade­más los datos per­so­na­les y fis­ca­les de cien­tos de clien­tes de em­pre­sas ubi­ca­das en dis­tin­tas re­gio­nes.

Las in­ves­ti­ga­cio­nes que per­mi­tie­ron la cap­tu­ra y ex­tra­di­ción del im­pli­ca­do con­ta­ron con la co­la­bo­ra­ción de di­ver­sas agen­cias de se­gu­ri­dad y ofi­ci­nas gu­ber­na­men­ta­les, las cua­les do­cu­men­ta­ron téc­ni­cas como el envío de co­rreos elec­tró­ni­cos de tipo *spear­fishing* di­ri­gi­dos a em­plea­dos de una firma de im­pues­tos para in­fec­tar sus sis­te­mas con soft­wa­re ma­li­cio­so.