Hackers rusos del GRU atacaron a un astillero de la OTAN, a un fabricante de motores de avión y a un organismo policial en una campaña de espionaje
Investigadores de Symantec informaron sobre una campaña de espionaje llevada a cabo por piratas informáticos vinculados al gobierno ruso, los cuales lograron vulnerar a dos empresas de defensa y a una agencia policial ubicadas en naciones de la OTAN. Los ataques fueron atribuidos al conocido grupo Swallowtail, también identificado como APT28, Fancy Bear y Forest Blizzard, el cual mantiene vínculos con la agencia militar rusa GRU y previamente estuvo involucrado en hackeos al Comité Nacional Demócrata.
Los objetivos de la campaña incluyeron específicamente a un constructor naval, a un productor de motores para aeronaves militares y a la mencionada agencia encargada de hacer cumplir la ley. En el caso de la compañía naval, los especialistas detectaron actividad directa con operadores humanos interactuando en el sistema de manera repetida durante varios días para extraer credenciales, lo que evidencia que se trató de objetivos deliberados y no de infecciones fortuitas.
Durante estas acciones maliciosas se empleó una puerta trasera denominada Hookedge y un cargador que previamente no contaba con documentación pública, identificado como ld.exe, el cual descifra su contenido en la memoria utilizando una clave proporcionada durante la ejecución. Si bien las motivaciones exactas no se determinaron con certeza, los expertos señalaron que esta actividad se alinea con esfuerzos de recopilación de inteligencia dirigidos hacia sectores gubernamentales y de defensa en Europa, pudiendo estar relacionada con naciones que brindan apoyo a Ucrania.