Un trío de empresas tecnológicas pone en marcha una iniciativa de 10 millones de dólares para ayudar a las empresas de servicios públicos con escasos recursos a reforzar su ciberseguridad
Tres organizaciones del sector tecnológico han puesto en marcha una iniciativa destinada a ofrecer herramientas, equipos, asistencia para su instalación y capacitación en ciberseguridad sin costo alguno para hasta quinientas empresas de servicios públicos que cuentan con recursos limitados. El proyecto está dirigido a entidades estadounidenses de agua, aguas residuales, electricidad y gas natural cuyos ingresos anuales no superen una determinada cifra, un sector que representa a la gran mayoría de estas empresas en el país.
Cada una de las entidades colaboradoras desempeña un papel específico dentro del programa. La firma de ciberseguridad proporciona soluciones tecnológicas para identificar dispositivos en las redes y resolver vulnerabilidades, mientras que la empresa de servicios globales se encarga de la implementación, configuración y asistencia continua. Por su parte, la organización de capacitación ofrece formación al personal, y otra compañía tecnológica colabora con soporte técnico para ampliar el alcance del proyecto.
La creación de esta fundación surge en un contexto marcado por múltiples incidentes de seguridad en servicios de agua y por las constantes advertencias gubernamentales sobre ciberataques impulsados por actores estatales y cibercriminales contra la infraestructura crítica. Los impulsores de la iniciativa señalan que una gran parte de estas empresas carece de los medios económicos, del personal y de la capacidad tecnológica necesarios para defenderse por sí mismas, por lo que este esfuerzo busca dotar de recursos gratuitos y sin límite de tiempo a quienes más los necesitan.