My Journey to the Center of America’s Political Spam Text Hell
Un autor ha recibido miles de mensajes de texto políticos y de recaudación de fondos dirigidos a otra persona, un familiar que ha realizado donaciones económicas modestas. A pesar de residir en un estado diferente, tener nombres distintos y no haber aportado dinero jamás, el teléfono del autor ha sido inundado de comunicaciones insistentes y alarmistas provenientes de diversos candidatos, comités y figuras públicas.
Al investigar el origen de este acoso digital, el autor descubrió que muchos de los mensajes incluían códigos de seguimiento vinculados a Sterling Data Company, una empresa que utiliza inteligencia artificial para elaborar perfiles de posibles donantes combinando información de diversos intermediarios de datos. Registros federales muestran pagos millonarios de comités demócratas a esta compañía para adquirir bases de datos con información detallada sobre ciudadanos.
El director ejecutivo de Sterling reconoció que las bases de contactos no son perfectas y que los errores de coincidencia ocurren, aunque justificó la práctica señalando que el envío masivo de mensajes sigue siendo efectivo porque pocos ciudadanos donan. Asimismo, indicó que los números erróneos suelen descartarse con el tiempo si los destinatarios no interactúan, y sugirió no responder para detenerlos, mientras que otras personas han optado por interponer demandas legales.
El artículo original no aporta más detalle sobre otros posibles intermediarios tecnológicos involucrados ni sobre el funcionamiento exacto del software utilizado por las distintas campañas políticas.