El 98 % de las personas contratadas de forma fraudulenta ya disponen de credenciales de la empresa en el momento en que son descubiertas
Un informe sobre la detección de fraude de identidad en recursos humanos señala que existe un margen temporal de noventa días entre la contratación y la incorporación que genera un punto ciego en la seguridad de las identidades corporativas. De acuerdo con el director ejecutivo de HYPR, los atacantes logran superar entrevistas a distancia y consiguen accesos legítimos directamente del área de tecnología, advirtiendo que la falta de herramientas de verificación especializadas provoca que el sector empresarial desconozca la magnitud real de este problema.
La gran mayoría de los líderes de recursos humanos ha presenciado el fraude de candidatos de manera directa y una parte similar confía en que sus empresas lo descubrirían. Sin embargo, cuando estos engaños superan los filtros previos, los impostores logran obtener credenciales empresariales y acceso a las redes internas antes de ser descubiertos. Las organizaciones suelen hallar estos casos mediante revisiones desconectadas en distintas etapas, como las entrevistas, las evaluaciones técnicas y el proceso de empleo activo, dependiendo frecuentemente de métodos manuales y reportes del personal.
La responsabilidad de gestionar el riesgo de identidad antes de la contratación suele estar mal definida en la práctica, ya que recursos humanos se encarga del reclutamiento, mientras que tecnología y seguridad asumen el control cuando el empleado recibe accesos. Este intervalo sin un responsable claro es aprovechado por los atacantes durante la transición entre equipos. Resolver un incidente de este tipo requiere varias semanas y genera múltiples perjuicios financieros y operativos, destacando que el noventa y ocho por ciento de los contratados fraudulentos ya disponen de credenciales corporativas para el momento en que son descubiertos.