Se ha detectado en la red un fallo crítico de ejecución remota de código (RCE) mediante preautorización en la plataforma de flujo de trabajo Orkes Conductor
Una vulnerabilidad crítica que afecta a la plataforma Orkes Conductor está sufriendo ataques activos en entornos reales, de acuerdo con los reportes emitidos por Fortinet. El fallo, identificado formalmente bajo una nomenclatura específica y con altas puntuaciones en las escalas de gravedad, consiste en un problema de ejecución remota de código que no requiere autenticación previa por parte del atacante.
Los actores maliciosos aprovechan este punto débil enviando definiciones de flujos de trabajo que incorporan expresiones maliciosas en lenguajes como JavaScript o Python directamente al punto de conexión de la API antes de pasar por cualquier autenticación. Esto es posible debido a evaluadores configurados sin el aislamiento adecuado, permitiendo escapar del entorno de scripts previsto para ejecutar comandos arbitrarios en el sistema operativo mediante el uso de mecanismos de reflexión de Java o llamadas directas a subprocesos.
Diversas firmas de seguridad han registrado actividad maliciosa relacionada con este problema. Por su parte, se han bloqueado miles de intentos de ataque en periodos recientes, observándose un incremento notable en la actividad diaria y detectando orígenes geográficos diversos. Asimismo, otras fuentes de telemetría han capturado intentos de explotación en trampas de red desde fechas previas.
Para mitigar este riesgo, se aconseja a las entidades afectadas actualizar el software a una versión posterior que solucione el problema. En caso de no poder aplicar el parche de forma inmediata, se sugiere limitar el acceso externo a los puntos de conexión de la API, colocar los sistemas tras controles de acceso de red adecuados y vigilar de cerca el envío de flujos de trabajo sospechosos junto con cualquier ejecución imprevista de comandos.