Inyectado y Espiado: Cómo escuchar tus audios a distancia inyectando señales portadoras.
InjectEave es un método de espionaje desarrollado por investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong que permite escuchar conversaciones telefónicas y audios reproducidos en auriculares. Este ataque utiliza canales laterales electromagnéticos, aprovechando componentes de hardware cotidianos mediante equipos comerciales accesibles como antenas, radios definidas por software, analizadores de espectro y ordenadores portátiles.
A diferencia de las técnicas Tempest tradicionales que operan de forma pasiva, esta aproximación es activa ya que no requiere instalar ningún tipo de programa malicioso en el teléfono o el ordenador de la persona afectada. El procedimiento consiste en enviar una señal de radiofrecuencia hacia el dispositivo de la víctima para que interactúe con los componentes no lineales del circuito, como diodos, transistores o amplificadores de audio.
Mediante este acoplamiento, la señal de radio invasora se fusiona y modula con el sonido interno del dispositivo, utilizando el cable de los auriculares como una antena amplificada. Esto permite que la información de audio filtrada viaje al exterior y pueda ser capturada por el atacante a distancias de hasta treinta metros, incluso a través de paredes, para posteriormente demodularla y escuchar claramente lo que reproduce la víctima.