Honeywell: Los equipos de seguridad de las tecnologías operativas (OT) apuestan por la inteligencia artificial, pero la autonomía sigue siendo poco habitual
Un reciente informe sobre ciberseguridad en tecnología operativa pone de manifiesto una contradicción entre la percepción que tienen las empresas industriales de su nivel de seguridad y su grado real de preparación. Aunque la gran mayoría de los dirigentes encuestados considera que sus programas de protección son maduros o están basados en el diseño, una minoría mucho menor cuenta con un registro completo de sus bienes o integra la tecnología operativa en un centro de operaciones de seguridad centralizado.
Los incidentes de ciberseguridad en este ámbito provocan interrupciones en las operaciones cuya duración media alcanza varias horas, y una parte de las organizaciones afectadas calcula que los costos por hora de inactividad superan cifras elevadas. La frecuencia de estos sucesos varía considerablemente según el sector, afectando de forma muy distinta a empresas de energía, servicios públicos, transporte marítimo y petróleo y gas. Asimismo, en el sector de la salud, una baja proporción de los encuestados tiene integrados los sistemas de edificios y de instalaciones en los mecanismos de protección y vigilancia digital.
Por otro lado, prácticamente la totalidad de los participantes prevé que la inteligencia artificial influya en las operaciones de seguridad operativa en los próximos años, y una parte significativa ya emplea herramientas potenciadas por esta tecnología para tareas como la detección de amenazas, la vigilancia continua y el inventario de recursos. No obstante, el uso de sistemas autónomos para la detección de amenazas sigue siendo bajo, lo que indica que las implementaciones actuales sirven principalmente para dar soporte a los analistas humanos en lugar de operar de manera independiente.