Los Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí se enfrentan a una avalancha de ciberataques cada vez más complejos
Los Emiratos Árabes Unidos y el Reino de Arabia Saudita concentraron conjuntamente la mitad de todos los ciberataques registrados en la región del golfo durante la primera mitad del año. La firma Positive Technologies indicó que estos dos países, junto con Irán, acumularon cerca de dos tercios de las agresiones descubiertas mediante fuentes abiertas, como foros de la Dark Web y canales de Telegram. Este incremento responde en parte a la transformación digital de los sectores públicos y privados en los territorios emiratí y saudí, lo que ha ampliado sus superficies de ataque.
Por otro lado, datos de Check Point Software Technologies muestran que las organizaciones en ambas naciones sufrieron miles de ataques semanales, superando el promedio mundial, con una fuerte presencia de vulnerabilidades de divulgación de información, ejecución remota de código y omisión de autenticación. Asimismo, se detectaron tasas elevadas de programas de rescate, redes de bots y malware robainformación. Aunque persisten tensiones geopolíticas y conflictos armados, los ataques muy visibles como la denegación de servicio han disminuido, dando paso a intrusiones más complejas, sigilosas y enfocadas en la infraestructura crítica.
La creciente automatización y el uso de inteligencia artificial están transformando el panorama de amenazas en el Medio Oriente, permitiendo a los ciberdelincuentes analizar código, mapear redes y crear exploits con mayor rapidez. Expertos señalan que los atacantes asistidos por IA pondrán a prueba la superficie de ataque y los sistemas heredados o dispositivos de IoT, los cuales representan un riesgo particular. Ante este escenario, se recomienda a las organizaciones reducir su superficie de ataque y prepararse para capacidades autónomas que puedan superar la velocidad de respuesta de los defensores.