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Ciberseguridad

"Deadlock in the Lockers" por un bug de UX en el mundo físico

Fuente: El Lado del Mal Publicado: 24/09/2026 · 04:01 UTC
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Ciberseguridad "Deadlock in the Lockers" por un bug de UX en el mundo físico
Imagen: El Lado del Mal

Siem­pre he sido un mal tes­ter. Cuan­do me han dado a pro­bar los pro­duc­tos, he te­ni­do la suer­te, el acier­to o la des­gra­cia, de tocar donde nadie es­pe­ra­ba que se hi­cie­ra o en el orden que nadie pensó que al­guien lo hi­cie­ra. Ha sido un don toda mi vida. Me dan algo a pro­bar, y no me fun­cio­na. Quizá por­que soy más torpe, o por­que me gusta pro­bar qué pa­sa­ría si....Su­pon­go que por eso acabé bus­can­do bugs en el soft­wa­re , es una ha­bi­li­dad na­tu­ral in­na­ta qué, a veces, me juega malas pa­sa­das. Fi­gu­ra 1: "Dead­lock in the Loc­kers" por un bug de UX en el mundo fí­si­co Este " súper poder " me llevó el otro día, cuan­do tenía lugar el GP F1 en Ma­drid , a ter­mi­nar en un Dead­lock con los Loc­kers , por culpa de un fallo de UX en el sis­te­ma fí­si­co de la aper­tu­ra y cie­rre de los mis­mos. Os lo cuen­to, por si algún día es vues­tra pri­me­ra vez, para que no cai­gáis en el mismo pro­ble­ma que forcé yo a la pri­me­ra. Para no alar­gar la his­to­ría, os diré que tenía en­tra­das para la F1 de Ma­drid y la ca­rre­ra co­men­za­ba a las 15:00 . Yo ate­rri­za­ba en Ma­drid vi­nien­do de Mé­xi­co a las 13:15 , y tenía el tiem­po justo para ir hasta un Hotel de Val­de­be­bas y dejar mi equi­pa­je en los Loc­kers para luego co­rrer hacia la en­tra­da del cir­cui­to y ver la ca­rre­ra. Todo pla­ni­fi­ca­do. Fi­gu­ra 2: Los Loc­kers Cuan­do lle­gué a la re­cep­ción del hotel pre­gun­té por los loc­kers , y una chica muy ama­ble me dijo que es­ta­ban abajo, en el par­king, pero que con la ca­rre­ra no sabía si que­da­ría nin­guno libre. Esto metió ner­vio­sis­mo en mi plan, y baje un poco ace­le­ra­do para ver si tenía uno dis­po­ni­ble. No había uti­li­za­do nunca el sis­te­ma, y mi preo­cu­pa­ción era si acep­ta­rían tar­je­ta de cré­di­to, que venía pe­la­do, pero ahora tenía que en­con­trar al­guno vacío para poder uti­li­zar­lo. Ner­vios++ Cuan­do lle­gué, me topé con todos los loc­kers ce­rra­do, y mi ner­vio­sis­mo em­pe­zó a cre­cer, pero de re­pen­te, mi ojo captó una puer­ta abier­ta de un loc­ker, y me sentí ali­via­do. Corrí hacia ese loc­ker , y puse mis cosas den­tro. Me quedé con el nú­me­ro de la ta­qui­lla, lo cerré, y me fui hacia la pan­ta­lla para pagar el al­qui­ler de ese loc­ker y ase­gu­rar­me que se que­da­ba ce­rra­do. Suena bien, ¿ver­dad? Lo cier­to es que cuan­do lle­gué a la pan­ta­lla del pago, me en­con­tré con un menú con dos op­cio­nes. Una para al­qui­lar un loc­ker , y la otra para abrir un loc­ker . Tiene sen­ti­do, pensé. Vamos a al­qui­lar un loc­ker , y cuan­do le di a esa op­ción, me es­pe­ra­ba un in­ter­faz para poner el nú­me­ro de mi ta­qui­lla, pero lo que me en­con­tré fue una lista de nú­me­ros de ta­qui­llas, entre las que no es­ta­ba el mío.... What? Se­lec­cio­né un nú­me­ro de los dis­po­ni­bles y pagué, vien­do cómo se abría au­to­má­ti­ca­men­te el loc­ker con ese nú­me­ro. Aquí iría una ono­ma­to­pe­ya de ce­re­bro pen­san­do sobre qué ha pa­sa­do, pero lo cier­to es que pensé: " Bueno, si la otra no la puedo ce­rrar, cam­bio las cosas y listo ". Así que me fui a la ta­qui­lla donde había me­ti­do mis cosas para abrir­la, pero... oh, oh... es­ta­ba ce­rra­da y no se abría. Dead­lock total . ¿Cómo era esto po­si­ble? El tiem­po co­rría en mi con­tra, así que me fui co­rrien­do a la re­cep­ción su­bien­do los es­ca­lo­nes en tiem­po de re­cord de vuel­ta del cir­cui­to, y le conté a la chica lo que me había pa­sa­do re­cor­tan­do los es­pa­cios entre las pa­la­bras. Ella me miró con cara de no en­tien­do nada y dijo... " ¿Es un pro­ble­ma con los loc­kers? " "Sí, sí, sí, sí.." res­pon­dí, al tiem­po que agi­ta­ba mi ca­be­za en ver­ti­cal a 200 rpms . Y ella dijo que para los loc­kers , al res­pon­sa­ble de los loc­kers , que pre­ci­sa­men­te venía por el hall del hotel. Gra­cias, gra­cias, gra­cias. Así que le asal­té, y me­jo­ran­do mi tiem­po an­te­rior, le conté otra vez toda la his­to­ria. Y me miró con cara de " ... What?