Most organizations need six months or longer to roll out new security controls
Una reciente encuesta realizada a profesionales de seguridad muestra que la gran mayoría de las empresas tarda medio año o más en implementar nuevos mecanismos de defensa, un proceso que comienza una vez obtenidos los permisos y presupuestos necesarios. Los obstáculos principales no se deben a la falta de herramientas, sino a la resistencia interna dentro de las compañías, como demoras en las compras, decisiones de infraestructura a cargo de tecnología y prioridades directivas asignadas a otros asuntos. Además, una parte significativa del personal dedica más tiempo a recopilar y combinar información de plataformas distintas que a perseguir los propios peligros.
El estudio revela que un porcentaje menor de los encuestados se ubica en el grupo principal de mejor desempeño, donde más de la mitad logra activar una defensa en menos de seis meses. A su vez, se destaca que incrementar el presupuesto de seguridad no garantiza por sí solo mejores resultados, ya que el tipo de adquisición importa más que el monto invertido. Asimismo, durante una situación crítica pueden surgir problemas relacionados con la falta de claridad sobre qué departamento o persona posee la autoridad definitiva para apagar los equipos afectados.
Para mitigar estos problemas, se sugieren diversas medidas organizativas, las cuales incluyen establecer previamente quién tiene la capacidad de tomar decisiones antes de que ocurra un evento adverso, integrar toda la información en una única perspectiva, poner a prueba los protocolos bajo presión, delegar los primeros instantes en la automatización y lograr que la alternativa segura sea la más sencilla de aplicar.
El artículo original no aporta más detalle sobre las metodologías específicas de la encuesta ni sobre los mercados exactos evaluados.