¿Automatización, agentes de IA o personas? Aclarar quién se encarga de cada hallazgo de seguridad
Una encuesta realizada a líderes sénior de tecnología y seguridad muestra que la mitad de ellos considera difícil simplificar sus programas de seguridad de software manteniendo sus métodos actuales. La principal preocupación surge tras los reportes de los escáneres, ya que determinar la gravedad de una falla, identificar a su responsable y aplicar la solución a través de diferentes equipos y calendarios genera retrasos. A esto se suma el impacto de la inteligencia artificial, pues las herramientas de IA permiten a los desarrolladores escribir código con mayor rapidez y los escaneos asistidos por IA generan una mayor cantidad de debilidades que superan la capacidad de revisión humana disponible.
Para organizar la gestión de los hallazgos de seguridad, se propone una estrategia por niveles que divide las responsabilidades entre la automatización, los agentes de inteligencia artificial y el personal humano. La automatización se encarga de las tareas repetitivas y de bajo riesgo, mientras que los agentes de IA manejan investigaciones más profundas y análisis de rutas de ataque que requieren cierto nivel de razonamiento. Por su parte, las personas conservan la responsabilidad final sobre las decisiones y la aceptación de riesgos, reservando su tiempo para situaciones que exigen criterio y rendición de cuentas.
Entre las principales inquietudes de los líderes encuestados destaca el exceso de alertas con poco contexto, las cuales señalan una debilidad sin aclarar si el sistema afectado es accesible, si puede ser explotado, qué servicio depende de él o quién debe solucionarlo. Además, el proceso de remediación suele fragmentarse al pasar por múltiples herramientas, flujos de trabajo y transferencias entre equipos de desarrollo y seguridad. Para los directivos, las métricas clave ante la junta directiva deben centrarse en el tiempo necesario para resolver los riesgos explotables y en la visibilidad sobre las áreas y unidades de negocio que presentan mayores desafíos.