Flock ya puede publicar CVE para sus propios productos. ¿Deberíamos confiar en ello?
La compañía de seguridad pública Flock ha obtenido la facultad de asignar identificadores CVE y calificar fallas en sus propios productos, tras convertirse en una autoridad de numeración de CVE. El fabricante de sistemas de vigilancia, que incluye cámaras con inteligencia artificial y lectores automáticos de matrículas, indicó que esta capacidad le permite evaluar y priorizar de manera interna la respuesta ante vulnerabilidades, agilizar la gestión de los reportes de investigadores y ofrecer a sus clientes una fuente centralizada de información de seguridad.
A pesar de que los expertos reconocen que la asignación de esta autoridad a los fabricantes es común para optimizar la gestión de fallas, el historial empresarial de Flock ha enfrentado escrutinio legal y público debido a preocupaciones sobre privacidad y reportes de uso indebido de su tecnología por parte de la policía. Estas controversias generan dudas sobre la credibilidad de la empresa en su nuevo rol, especialmente porque al evaluar sus propias vulnerabilidades existe un posible conflicto de intereses que podría llevar a inexactitudes en la gravedad o descripción de los problemas.
La postura de Flock como CNA genera desconfianza entre algunos investigadores y especialistas, quienes señalan que la empresa cuenta con políticas restrictivas de pruebas y se reserva el derecho de retrasar publicaciones si considera que existe un riesgo para la seguridad pública o policial. Aunque la compañía ha publicado una política de divulgación de vulnerabilidades y una página de avisos de seguridad, el desempeño de su programa dependerá de su transparencia y de cómo maneje los futuros reportes de fallas. El artículo original no aporta más detalle sobre otros aspectos de la compañía ni sobre regulaciones adicionales del programa CVE.