¿Las bandas de ransomware recurren a amenazas físicas y al acoso a las familias?
Según datos de un informe reciente sobre riesgos de ransomware, diversas organizaciones han reportado que los delincuentes involucrados en este tipo de ataques recurren a la intimidación y a amenazas físicas directas. Los encuestados señalaron haber recibido mensajes amenazantes, así como intimidaciones dirigidas a familiares y amigos, allanamientos a instalaciones, secuestros, agresiones corporales y acoso. Además, más de la mitad de los participantes en el estudio afirmaron que los atacantes cumplieron con las advertencias hechas, registrándose también casos de exposición pública o difamación de las víctimas y sus allegados.
A pesar de las alarmantes cifras de la encuesta, los datos se basan en respuestas proporcionadas por los propios afectados y resultan difíciles de corroborar de manera independiente, ya que no se han encontrado casos documentados de violencia física ejercida específicamente como parte de una extorsión por ransomware. No obstante, existen evidencias de tácticas violentas en delitos conexos, como el aumento de agresiones físicas en robos de criptomonedas documentadas por empresas de seguridad, así como incidentes donde grupos de extorsión cibernética han ingresado físicamente a oficinas corporativas haciéndose pasar por técnicos.
El incremento en el uso de tácticas intimidatorias podría explicarse como una consecuencia de que las empresas cuentan con mejores defensas digitales, lo que reduce la efectividad de la presión tradicional y obliga a los atacantes a buscar nuevas formas de obligar a sus objetivos a negociar. El artículo original no aporta más detalle sobre otros aspectos de esta tendencia más allá de lo mencionado.