Un empleado de OpenAI habría utilizado un chatbot para ayudar a colocar un dispositivo de grabación en la oficina
Un ingeniero de OpenAI fue acusado formalmente de planificar y llevar a cabo una operación de espionaje dentro de las instalaciones de la empresa en San Francisco. De acuerdo con una denuncia penal, el acusado presuntamente utilizó un agente de productividad y un chatbot de inteligencia artificial durante semanas para diseñar el plan, además de consultar un sistema interno con el propósito de averiguar la programación de las reuniones en una sala de conferencias reservada exclusivamente para directivos.
El dispositivo de grabación de audio fue colocado oculto dentro de papel higiénico y fijado a un monitor situado en la mencionada sala ejecutiva. Los equipos de seguridad de la compañía hallaron dicho aparato durante una inspección de contravigilancia, tras lo cual alertaron a las autoridades federales competentes. Posteriormente, durante la investigación, el personal de seguridad localizó una segunda unidad de grabación dentro de una bolsa perteneciente al mismo empleado que se encontraba desatendida en un área de la oficina.
Tras el descubrimiento del aparato y las pesquisas subsiguientes que incluyeron la revisión de registros de chat y cámaras de vigilancia, el trabajador fue despedido y se presentó ante un tribunal federal para enfrentar un cargo relacionado con la intercepción ilegal de comunicaciones orales. Aunque un funcionario federal indicó que el objetivo era captar comunicaciones delicadas sobre la tecnología de súper inteligencia de la firma, la organización aclaró que no existen indicios de que se hayan extraído de forma indebida datos de clientes, código fuente o pesos de modelos.