El fabricante de spyware tuvo acceso a los datos recopilados por el anterior Gobierno polaco, según afirma el actual primer ministro
Investigadores polacos descubrieron indicios de que un fabricante de software espía recolectó información de líderes de la oposición y otras víctimas en Polonia, transfiriéndola hacia Israel. El primer ministro calificó la situación como uno de los mayores escándalos en la historia del país desde la caída del comunismo, señalando que la empresa involucrada colaboró con los servicios de inteligencia israelíes.
La fiscalía informó que la agencia encargada de operar el sistema no poseía el control total sobre la herramienta tecnológica. Los servidores utilizados para infectar los dispositivos móviles se mantuvieron bajo el dominio exclusivo del fabricante, y las autoridades polacas carecían de credenciales con privilegios administrativos para verificar completamente el funcionamiento y almacenamiento de los datos.
La información obtenida mediante el software se enviaba al extranjero empleando una red con servidores en otros países. Aunque los investigadores determinaron que la empresa proveedora contaba con acceso técnico y capacidad para modificar la configuración del sistema, no pudieron confirmar si la compañía llegó a examinar los materiales específicos obtenidos durante las inspecciones operativas.
El artículo original no aporta más detalle sobre la investigación o las consecuencias legales adicionales para los implicados, más allá de mencionar que varios exfuncionarios enfrentan cargos relacionados con este caso de espionaje.