Una operación global desmantela la red responsable de 1.000 millones de mensajes de phishing
Las agencias policiales y diversos socios internacionales lograron desmantelar una gran red cibercriminal responsable de enviar más de mil millones de mensajes maliciosos contra más de 75,000 organizaciones en 150 países. Esta intervención se originó a partir de una indagatoria iniciada por la policía japonesa y Microsoft tras una serie de fraudes, lo que permitió descubrir un mercado clandestino en idioma chino que proveía herramientas e infraestructura para estafas de suplantación de identidad.
La investigación logró rastrear estas operaciones hasta una infraestructura subterránea llamada YAM Store, asociada a su vez con los paquetes de phishing conocidos como CoGUI, Haozi e Iron Man. YAM Store se dedicaba a comercializar accesos, entornos, cuentas y licencias obtenidas de forma fraudulenta, utilizando tácticas como la compra de dominios expirados, la reactivación simulada de sitios web y la creación de organizaciones falsas mediante inteligencia artificial. Por su parte, los kits de phishing proporcionaban múltiples ganchos fraudulentos y mecanismos técnicos para evitar el análisis de seguridad, afectando principalmente a usuarios en Estados Unidos y Japón.
Como parte de la operación para desarticular este ecosistema, se emitieron órdenes judiciales para incautar y redirigir los dominios vinculados a estas plataformas ilícitas. Asimismo, se procedió a desactivar decenas de miles de cuentas y a bloquear una gran cantidad de dominios empleados para cometer fraudes, en un esfuerzo coordinado en el que participaron autoridades y múltiples empresas de ciberseguridad y tecnología.