El malware PEERSTITCH, difundido a través de una vulnerabilidad de FortiOS, elude los controles de las sesiones VPN etiquetadas
Un grupo de actores de amenazas ha sido vinculado con el uso de una vulnerabilidad en FortiOS para instalar un programa malicioso llamado PEERSTITCH. Este código opera exclusivamente en la memoria RAM, sin dejar archivos persistentes en el disco, sin abrir puertos de escucha ni generar conexiones salientes propias, lo que dificulta su detección por mecanismos tradicionales de seguridad en redes y terminales.
La investigación de este comportamiento se originó tras una intrusión en una empresa de servicios gestionados de telecomunicaciones. Los atacantes obtuvieron acceso inicial mediante el aprovechamiento de una falla en FortiManager, lo que les permitió extraer archivos de configuración, bases de datos, claves criptográficas y credenciales que afectaban a numerosos cortafuegos gestionados.
Con la información robada, los atacantes realizaron tareas de reconocimiento, establecieron accesos prolongados y utilizaron otra vulnerabilidad para implementar PEERSTITCH. Este malware inyecta código malicioso en procesos legítimos del sistema operativo para establecer un canal de comunicación interno y encubierto, el cual permite manipular las sesiones de VPN para eludir las validaciones de seguridad habituales.
Adicionalmente, los responsables eliminaron rastros forenses mediante la desactivación de registros y la eliminación de cuentas y scripts. El artículo original no aporta más detalle sobre otras posibles vulnerabilidades utilizadas en el ataque.