Los ciberdelincuentes van más allá del robo de datos y atacan los sistemas físicos de los edificios
Los ciberdelincuentes están yendo más allá del robo de datos para atacar sistemas físicos y de gestión en infraestructuras del mundo real. Incidentes recientes incluyen la manipulación de sistemas de refrigeración en supermercados franceses que alteró temperaturas y provocó incendios, la afectación de controles de acceso y climatización en un hospital canadiense, y bloqueos en casinos que impidieron el funcionamiento de cajeros y llaves electrónicas. Estas acciones buscan generar graves consecuencias físicas y presionar a los ejecutivos para que paguen extorsiones.
Los sistemas de automatización de edificios controlan elementos esenciales como la climatización, la iluminación, la seguridad y las alarmas, operando en la intersección de las tecnologías de la información y las tecnologías operativas. Expertos señalan que estos entornos suelen contar con controles de seguridad y visibilidad limitados, además de requerir un funcionamiento continuo que dificulta la aplicación de parches. Los atacantes aprovechan esta menor protección para ocultarse, establecer accesos persistentes o moverse lateralmente hacia las redes corporativas tradicionales.
La irrupción de la inteligencia artificial facilita que los delincuentes comprendan sistemas operativos obsoletos o complejos y protocolos industriales sin necesidad de ser expertos en la materia. Informes de distintas firmas de ciberseguridad indican un crecimiento constante en los ataques de ransomware contra organizaciones industriales en los últimos años. Asimismo, la conexión a internet de equipos orientados al cumplimiento normativo, como las unidades de refrigeración, amplía la superficie de exposición y crea nuevos vectores de ataque de fácil alcance para fines oportunistas.