Stolen AI access leaves companies with cloud bills of up to $1 million
Investigadores del Grupo de Inteligencia de Amenazas de Google y de Mandiant han detectado una modalidad delictiva en la que piratas informáticos vulneran cuentas corporativas en la nube para ejecutar modelos de inteligencia artificial a costa de las víctimas. A diferencia del secuestro de recursos para criptomonedas, estas acciones, denominadas LLMJacking, provocan aumentos repentinos y masivos en los cargos por servicios en la nube en cuestión de horas. Los incidentes han afectado a sectores como el financiero, minorista, tecnológico y de transporte en distintas regiones, generando facturas para las empresas afectadas que han alcanzado hasta un millón de dólares antes de perder el acceso.
La operativa de los atacantes incluye la división del trabajo, donde unos vulneran los sistemas y otros operan servicios clandestinos para revender el acceso a la inteligencia artificial a suscriptores en el mercado negro a precios muy inferiores a los legítimos. Para lograr esto, los delincuentes obtienen claves de interfaz de programación de aplicaciones mediante repositorios públicos, credenciales corporativas robadas como fichas de acceso, o mediante la explotación de vulnerabilidades en pasarelas de enrutamiento y la configuración incorrecta de cuentas de servicio, llegando incluso a activar servicios de inteligencia artificial que se encontraban apagados al momento del compromiso.
Una vez dentro de los sistemas, los intrusos buscan credenciales adicionales en bases de datos y repositorios de código, establecen puertas traseras y aprovechan fallos de seguridad para elevar los privilegios de las claves ordinarias. Las investigaciones señalan que este tipo de apropiación de recursos seguirá siendo preferida por los ciberdelincuentes debido a la rapidez con la que pueden rentabilizar los modelos fundacionales y las cuotas empresariales en el mercado ilícito de reventa, mientras cargan los costos financieros a las organizaciones afectadas.