Google shuts down global botnet running on certified Android devices
Google, junto con diversos colaboradores, logró desarticular una red de equipos conectados operada por un fabricante autorizado de equipos originales de Android en China, la cual operaba a través de decodificadores de televisión y otros aparatos. La empresa responsable instaló accesos ocultos en diversos equipos para formar una red masiva denominada XCPE, utilizada por ciberdelincuentes para realizar fraudes publicitarios, robar información y desviar tráfico malicioso mediante redes de proxy residenciales.
Para lograr su objetivo, el fabricante comercializó dispositivos con software malicioso preinstalado que se activaba posterior al primer encendido, logrando así sortear los controles de seguridad de Google. Los operadores de esta amenaza modificaban constantemente sus configuraciones para evitar ser descubiertos tanto antes como después del lanzamiento de los productos, manteniendo esta operativa durante varios años en diversos modelos y marcas.
Como respuesta, Google emprendió acciones legales para inhabilitar los dominios y servidores empleados en el control de la red, además de bloquear las infraestructuras de mando de múltiples familias de programas maliciosos que operaban de forma conjunta. Asimismo, la compañía prohibió al fabricante y a sus futuras filiales la fabricación o venta de dispositivos Android certificados, y modificó sus procesos de revisión para prevenir situaciones similares en el futuro.