Companies going all in on AI could see their strategy backfire
Un reporte reciente sobre riesgos emergentes muestra que la mayoría de los peligros principales identificados para las empresas están relacionados con la inteligencia artificial. Entre las posiciones destacadas se encuentran los errores de cálculo en la estrategia de esta tecnología y el desplazamiento competitivo impulsado por la misma, además de la falta de preparación en la fuerza laboral, mientras que la detección de vulnerabilidades informáticas y las alteraciones en el suministro energético global ocupan los primeros lugares por segundo periodo consecutivo.
Los errores estratégicos ocurren cuando las entidades empresariales toman decisiones operativas o de personal basándose en beneficios tecnológicos que tardan demasiado en manifestarse, no alcanzan la escala prevista o aportan un valor económico menor al esperado. La prisa por competir con rivales del mercado puede llevar a destinar recursos de manera prematura, lo que desvía presupuestos y tiempo del personal hacia proyectos que quizás no se alineen adecuadamente con las prioridades o la tolerancia al riesgo de la organización.
Por otro lado, la tecnología de inteligencia artificial puede facilitar que los atacantes encuentren y exploten fallas de software antes de que los equipos de seguridad logren corregirlas, incrementando los costos y la exposición de datos. Asimismo, los problemas de personal y competencia generan que las empresas se queden rezagadas frente a competidores que ofrecen mejores servicios, mientras que los empleados enfrentan dificultades para adaptarse con la rapidez necesaria a los nuevos requerimientos laborales.