Authorities accuse trio of using AI deepfakes to defraud $129M from businesses
Tres hombres diseñaron una operación prolongada en el tiempo mediante la cual estafaron a diversas empresas por una cifra de al menos 129 millones de dólares. Para lograrlo, los acusados recurrieron a la inteligencia artificial con el propósito de suplantar la identidad visual y vocal de altos directivos y abogados, logrando así convencer a las víctimas de realizar cuantiosas transferencias monetarias hacia cuentas bajo el control de la red criminal.
El *modus operandi* consistía en contactar al personal contable haciéndose pasar por el director ejecutivo para solicitar su colaboración en una transacción secreta, exigiendo previamente la firma de un acuerdo de confidencialidad y la comunicación con falsos letrados. De este modo, los implicados engañaban a empleados con capacidad para autorizar grandes envíos de fondos, los cuales posteriormente eran desviados a cuentas internacionales, transformados en criptomonedas y repartidos entre los participantes del fraude.
Las autoridades llevaron a cabo las detenciones de los tres sospechosos en distintas fechas y ubicaciones internacionales. Los implicados enfrentan múltiples cargos formales relacionados con fraude electrónico, conspiración para cometer lavado de dinero y robo agravado de identidad, los cuales contemplan una pena máxima acumulada de 104 años de prisión.