BragJack ataca y secuestra los agentes de IA de los navegadores mediante extensiones maliciosas
Un investigador de seguridad ha revelado una técnica de ataque que permite tomar el control de los asistentes de inteligencia artificial integrados en distintos navegadores utilizando una única extensión maliciosa ya instalada. Esta modalidad, demostrada en varias plataformas y asistentes basados en Chromium, funciona sin necesidad de interacción por parte del usuario y aprovecha los privilegios existentes para acceder a información confidencial o realizar acciones en nombre de la víctima.
El método explota la conexión entre los modelos de inteligencia artificial y los componentes del navegador encargados de ejecutar acciones como acceder a pestañas, capturar pantallas o interactuar con sitios web. Mediante el uso de la funcionalidad de modificación de tráfico de red, las extensiones maliciosas pueden alterar respuestas y redirigir recursos en los que confían los componentes privilegiados. De este modo, se logra ejecutar código dentro del contexto correspondiente, interactuando de forma directa con los asistentes y obteniendo acceso a archivos locales, historiales de navegación y datos de correo electrónico.
La técnica, denominada por su creador como "Prompt Forcing", se diferencia de la inyección de instrucciones convencional porque permite entregar al agente un comando completo junto con instrucciones adicionales para que este las ejecute utilizando sus propias capacidades legítimas. Esto representa un desafío para las defensas tradicionales, ya que las acciones finales son llevadas a cabo por el propio software legítimo del sistema. Para mitigar estos riesgos, se recomienda mantener los navegadores actualizados, desinstalar extensiones desconocidas o en desuso y prestar atención a los permisos amplios que solicitan estos complementos.