Las agencias de inteligencia no han encontrado pruebas de que se haya producido una injerencia extranjera en las elecciones de 2024
Diversas fuentes familiarizadas con una evaluación clasificada indicaron que los organismos de inteligencia estadounidenses no hallaron pruebas de que ningún adversario extranjero haya interferido de manera exitosa en los comicios presidenciales. El informe determinó que potencias rivales desplegaron campañas de influencia con distintos alcances, siendo los esfuerzos de Moscú los de mayor relevancia para favorecer a un candidato en específico y perjudicar a su contrincante demócrata, mientras que Pekín también apuntó a contiendas concretas.
Estas conclusiones guardan similitud con análisis anteriores ordenados por el Congreso tras los procesos electorales previos, en los cuales se observó que los actores extranjeros evitaron acciones técnicas complejas para hackear la infraestructura electoral o alterar los votos directamente, prefiriendo las campañas de influencia. A pesar de los temores persistentes de la última década y de los avances tecnológicos como la inteligencia artificial que podrían ser utilizados por actores maliciosos, los documentos gubernamentales no revelaron nuevas vulnerabilidades en los sistemas de votación.
La comunidad de inteligencia ha incrementado sus labores de seguridad de cara a las próximas elecciones de mitad de mandato, habiendo entregado recientemente un informe sobre amenazas de inteligencia extranjera a legisladores del Congreso. Representantes de diversas agencias de seguridad y de inteligencia ofrecieron sesiones informativas a comités legislativos, reiterando que no existen indicios de intentos por manipular la infraestructura o el conteo de votos, aunque las autoridades continúan observando sondeos de potencias extranjeras en los sistemas electorales.