Old-School Credit Card Scams Are Far From Dead
A pesar del auge de las estafas digitales modernas impulsadas por la inteligencia artificial, las tácticas tradicionales de fraude con tarjetas de crédito y correo postal continúan generando pérdidas significativas a nivel global. Un método particularmente peligroso involucra el envío físico de cartas y tarjetas de reemplazo falsas a los buzones de los usuarios en varias naciones, acompañadas de mensajes que afirman que un plástico actual está por vencer. Estas piezas fraudulentas suelen incluir códigos QR o enlaces web para su supuesta activación, generando una falsa sensación de confianza mediante la impresión de nombres reales de clientes para engañar a las víctimas.
Al interactuar con estos códigos, los usuarios son conducidos a portales bancarios apócrifos donde entregan sus credenciales confidenciales, otorgando a los delincuentes acceso directo a sus cuentas y fondos de ahorro. Expertos señalan que la producción personalizada de estas tarjetas falsas se ha abaratado gracias a herramientas digitales capaces de replicar diseños con precisión. En paralelo, los dispositivos tradicionales de clonación o *skimmers* siguen operando mediante el uso de la banda magnética, afectando especialmente a programas de asistencia gubernamental que todavía dependen de tarjetas con esta tecnología obsoleta.