La autoridad de protección de datos neerlandesa impone a Uber una multa de 824 990 000 euros por la adopción de decisiones automatizadas ilegales y por la información insuficiente sobre la elaboración de perfiles
La autoridad neerlandesa de protección de datos ha aplicado una sanción económica a Uber debido a la implementación de decisiones automatizadas que consideró ilícitas, además de señalar que la empresa proporcionó información insuficiente acerca de la elaboración de perfiles. La medida punitiva se originó porque la compañía desactivaba de forma automática las cuentas de los conductores, ya sea de manera temporal ante posibles sospechas de fraude o de forma definitiva cuando las valoraciones de los clientes se mantenían bajas de manera persistente, lo cual provocaba que los afectados perdieran sus ingresos a través de la plataforma.
El inicio de las indagaciones provino de reclamaciones presentadas por numerosos conductores franceses por medio de una organización ante la autoridad de protección de datos de Francia. Debido a que las oficinas centrales de la empresa en Europa se ubican en los Países Bajos, el asunto fue gestionado por la entidad neerlandesa aplicando el mecanismo de ventanilla única del reglamento europeo de protección de datos, abarcando situaciones ocurridas durante varios años.
La autoridad determinó que se incumplió la prohibición establecida sobre las decisiones individuales totalmente automatizadas y que tampoco se otorgaron explicaciones suficientes a los conductores sobre este funcionamiento, aunque la compañía ya ha puesto fin a dichas prácticas. Actualmente, la sanción ha sido recurrida por la empresa afectada y todavía no existe una resolución judicial definitiva al respecto.