El director de una empresa especializada en la recuperación tras ataques de ransomware, acusado de pagar en secreto a los atacantes y de cobrar de más a las víctimas
El propietario de una empresa de recuperación de ransomware situada en Florida ha sido imputado por cargos de fraude debido a acusaciones de abonar rescates a grupos cibercriminales a espaldas de sus clientes y facturarles sumas notablemente superiores al costo de dichos rescates. Las investigaciones de la fiscalía señalan que el acusado facturó a los afectados cifras millonarias mientras realizaba pagos a los atacantes, a pesar de que la publicidad de su compañía afirmaba lo contrario.
La empresa promovía públicamente una postura contraria a ceder ante los extorsionadores, asegurando en su sitio web que contaban con tecnología avanzada y técnicas propias de descifrado para restaurar la información sin acceder a las demandas económicas. No obstante, los fiscales sostienen que el director carecía de tales herramientas exclusivas, limitándose a contactar a los delincuentes para adquirir una clave de descifrado que sus propios empleados aplicaban después en los sistemas afectados.
Además de ocultar el pago a los ciberdelincuentes, el acusado cobraba a las víctimas tarifas desproporcionadas en comparación con el monto real abonado a los atacantes, e incluso utilizaba testimonios pagados en su sitio web. Ante estas acciones, funcionarios del Departamento de Justicia y del FBI señalaron que el implicado se aprovechó de la crisis de los afectados para obtener ganancias personales, sin llegar a solucionar la amenaza subyacente.
En la actualidad, el individuo enfrenta múltiples cargos relacionados con conspiración y fraude electrónico, arriesgando una pena máxima de varios años de prisión por cada cargo en caso de ser declarado culpable. El artículo original no aporta más detalle sobre las fechas exactas de posibles comparecencias judiciales o el desarrollo futuro del juicio.