Los sistemas de inteligencia artificial son perfectamente capaces de llevar a cabo ataques devastadores contra las infraestructuras y nadie está preparado para ello
Un informe de la firma consultora Booz Allen Hamilton revela que los sistemas de inteligencia artificial autónomos son capaces de ejecutar ciberataques complejos contra infraestructuras críticas, logrando interrumpir servicios esenciales como el agua y la energía. Durante las pruebas realizadas en un laboratorio de tecnología operativa que simulaba una planta industrial real, modelos avanzados de inteligencia artificial lograron cumplir con éxito todos los objetivos en ocho escenarios diferentes, transformando el acceso digital en acciones físicas en cuestión de minutos.
Los agentes de inteligencia artificial demostraron una gran velocidad, persistencia y precisión de nivel de ingeniería para superar las defensas. Sin recibir código fuente ni manuales técnicos previos, los modelos mapearon redes, identificaron vulnerabilidades, combinaron debilidades para infiltrarse en sistemas de producción y manipularon equipos físicos como pantallas de control, motores y un brazo robótico. Según la investigación, estas capacidades permiten que incluso atacantes con menor experiencia técnica logren causar interrupciones físicas graves al aprovechar la falta de autenticación o cifrado en muchos dispositivos industriales.
Ante esta situación, la consultora destaca que los conocimientos especializados en tecnología operativa y los protocolos complejos ya no representan una barrera de seguridad eficaz frente a las amenazas actuales. La firma subraya la necesidad urgente de incrementar las pruebas en la industria y fortalecer las defensas cibernéticas, especialmente porque ya se han registrado incidentes reales donde atacantes han utilizado agentes de inteligencia artificial o scripts generados por esta tecnología para vulnerar instalaciones críticas e instituciones gubernamentales y financieras en distintos países.