Una vulnerabilidad en el núcleo de Linux detectada mediante IA otorga privilegios de root a los usuarios locales y permite que un sistema invitado se escape al sistema anfitrión
Una vulnerabilidad presente en el subsistema vhost de Linux, registrada con un código específico y bautizada con un nombre propio, permite que un usuario local lea y escriba libremente en la memoria del núcleo para convertirse en usuario raíz. Esta falla afecta a numerosas versiones del kernel acumuladas a lo largo de casi una década y también posibilita, bajo ciertas configuraciones de virtualización, que una máquina virtual no confiable escriba en la memoria del sistema anfitrión y controle el programa que ejecuta dicha máquina virtual. Hasta el momento no existen indicios públicos de que este fallo haya sido explotado.
El problema radica en cómo el sistema gestiona una pequeña memoria caché de los mapeos de memoria y las colas compartidas utilizadas para agilizar las entradas y salidas de máquinas virtuales y contenedores. Al modificar las direcciones o el tamaño del anillo de memoria con comandos específicos mientras la cola se encuentra activa, las modificaciones se aceptan sin comprobaciones previas, lo que provoca que vhost continúe traduciendo las nuevas direcciones mediante mapas antiguos sin validar los límites. Esta deficiencia se originó por la combinación de dos modificaciones realizadas en años anteriores que introdujeron el uso de la caché y trasladaron la validación de direcciones a etapas posteriores, eliminando los filtros necesarios.