El ataque informático a la Agencia de Asistencia Jurídica del Reino Unido es más grave de lo que se pensaba, ya que los registros sustraídos se remontan a 1978
Las autoridades británicas informaron que el ciberataque sufrido por la Agencia de Asistencia Legal del Reino Unido resultó ser de mayor alcance y antigüedad de lo que se había admitido al principio. Los responsables del ataque aprovecharon fallas en las plataformas tecnológicas de la agencia para entrar a los sistemas y sustraer información personal.
Aunque en un inicio se informó que el incidente afectaba a quienes habían utilizado la plataforma en línea desde una fecha específica, el análisis forense reveló que se vieron comprometidos cerca de 250,000 registros anteriores a un año determinado, encontrándose expedientes que se remontan hasta la década de 1970, además de datos sobre personas supervisadas por el servicio de libertad condicional.
Entre la información extraída se encuentran nombres completos, fechas de nacimiento, números de seguridad social, códigos postales, datos financieros, cuentas bancarias y de propiedades, así como nombres de jueces, abogados y reporteros de juicios. A pesar de las amenazas de los extorsionadores de hacer públicos los datos si no se pagaba, el gobierno mantuvo su postura de no ceder a chantajes y señaló que no existen indicios de que la información haya sido difundida.
Para responder al incidente, el ministerio mejoró los controles de acceso y autenticación, reforzó la vigilancia de seguridad y comenzó a aislar o retirar sistemas heredados considerados de mayor riesgo, mientras mantiene la colaboración con diversas entidades gubernamentales y de ciberseguridad.