Ahold Delhaize confirma que detrás de las interrupciones cibernéticas que han afectado a varias marcas de alimentación hay «actos maliciosos»
La multinacional neerlandesa de supermercados Ahold Delhaize informó que un ciberataque provocó la desconexión de sus sistemas en gran parte de sus marcas de Estados Unidos y Europa, afectando a los compradores en ambas regiones. La empresa confirmó que las actividades sospechosas detectadas la semana pasada en su infraestructura tecnológica fueron producto de acciones maliciosas y anunció que presentó una denuncia policial en los Países Bajos.
El incidente causó interrupciones en los servicios digitales de Estados Unidos, los Países Bajos y Bélgica, a pesar de que los establecimientos físicos continuaron operando. Hasta el momento, la organización indicó que no posee indicios de que se haya extraído información confidencial de clientes, empleados o socios, aunque advirtió que las pesquisas sobre el ataque todavía continúan. La compañía decidió no revelar pormenores sobre la naturaleza del incidente ni sobre la posible existencia de un rescate, con el fin de proteger las medidas de seguridad y no entorpecer las labores de respuesta.
El restablecimiento de los servicios se está llevando a cabo por fases. Las plataformas de compras en línea de las marcas estadounidenses todavía no operan por completo, mientras que las aplicaciones y sitios web de las marcas neerlandesas ya funcionan, a excepción de las entregas a domicilio de una de ellas. Por su parte, las operaciones de comercio electrónico ya se encuentran recuperadas en Bélgica y en las regiones de Europa Central y Suroriental.
El director ejecutivo de la compañía ofreció disculpas por las molestias ocasionadas a los clientes y explicó que la suspensión temporal de los sistemas representó una medida preventiva indispensable. Asimismo, la corporación notificó lo sucedido a las autoridades de ciberseguridad neerlandesas en el plazo establecido tras el descubrimiento y recordó que ya había sufrido otro ciberataque previo que afectó a supermercados estadounidenses y comprometió datos de millones de personas.