Un ingeniero de OpenAI acusado de espiar a altos directivos deberá permanecer bajo custodia
Un juez federal determinó que un extrabajador de OpenAI, acusado de colocar un dispositivo de escucha oculto en una sala de conferencias de la compañía, permanezca detenido mientras espera su juicio. La fiscalía argumentó que el acusado representa un riesgo de fuga, señalando el respaldo financiero ofrecido por el gobierno de Arabia Saudita para su liberación bajo fianza. Aunque la defensa rechazó estas preocupaciones y afirmó que no existían pruebas de espionaje o actividades encubiertas, el tribunal cuestionó la validez de una garantía respaldada por un Estado extranjero.
Las autoridades indicaron que el exempleado mantuvo comunicaciones constantes con un integrante de la realeza saudí interesado en reclutarlo para un proyecto de inteligencia artificial, y señalaron que su esposa e hijo viajaron a su país de origen tras su detención. Por su parte, los representantes legales del acusado explicaron que el viaje de su familia respondía a la necesidad de renovar una visa de estudiante, negando cualquier intento de huida y aclarando que la esposa planeaba regresar pronto a California.
El caso se originó cuando la empresa descubrió un aparato de grabación de audio escondido detrás de un televisor en una sala de juntas ejecutivas, lo que derivó en su despido y posterior arresto por parte del FBI. Los fiscales presentaron como evidencia componentes electrónicos hallados en su domicilio, imágenes de otras salas de la empresa y consultas realizadas a un chatbot de inteligencia artificial sobre cómo instalar dispositivos de escucha, mientras que la defensa sostuvo que dichos materiales electrónicos eran para proyectos domésticos y que la zona donde se encontró el aparato era un espacio accesible para cualquier empleado.